¿QUIÉN SE QUEDA CON LA CASA TRAS LA SEPARACIÓN?

27.08.2012 22:20




Una de las cuestiones más conflictivas tras la ruptura de la pareja, suele ser determinar qué ocurre con ese bien, generalmente la Vivienda Familiar, que los cónyuges compraron de Común Acuerdo en su momento, y que ahora, tras la crisis, ambos dos, desean quedarse.

La solución no es fácil, pues como bien indivisible que es, exigirá esfuerzo y sacrificio el mantenimiento del mismo, y la atribución individualizada del Derecho de Permanencia.

De no ponerse de acuerdo los cónyuges, la determinación corresponderá al Juez, que fijará en la Sentencia de Separación o Divorcio, de un lado, quién permanecerá en la vivienda, y cuál de los cónyuges deberá abandonarla, en un breve plazo de tiempo.

A)Si la Separación se formaliza de Mutuo Acuerdo, los miembros de la pareja decidirán, entre ellos, la solución que consideren más adecuada a sus intereses.

Alternativas posibles, sin perjuicio de que puedan pactarse otras:

1 • Vender la vivienda a un tercero: Es la fórmula aparentemente más fácil, cuando no hay hijos, o bien, cuando los esposos son independientes económicamente, es decir, ambos desempeñan un Puesto de Trabajo remunerado, y sus ingresos son prácticamente equivalentes.

De esta manera, los cónyuges reciben de forma inmediata dinero, y podrán comenzar su nueva vida, con la suficiente liquidez económica para poder afrontar los gastos y desembolsos que se les vienen encima. Del precio obtenido se deducirá, caso de existir, la hipoteca pendiente, y el resto se dividirá por partes iguales entre los miembros de la pareja.

2 • Venderla al cónyuge que se queda viviendo en la misma: Lo más práctico es que los esposos se pongan de acuerdo en el precio, y que uno de ellos abone la mitad al otro, pudiendo deducirse la mitad del valor de los muebles que se queden en la casa.

B) En los casos de Separación Contenciosa, la Ley es muy clara, el uso y disfrute de esa vivienda, se otorgará al cónyuge que le sea atribuida la Custodia de los hijos, garantizando de esta forma, el interés prioritario de los menores, a fin de que puedan continuar en el Hogar Familiar.

En el supuesto de no existir hijos, o éstos estén independizados económicamente, se adjudicará el uso de la vivienda, al cónyuge más necesitado de protección.

Es importante destacar, que en estos supuestos de Separación Contenciosa, lo que se atribuye a uno de ellos, es el uso de la vivienda, y no su propiedad, que sigue perteneciendo por mitad a ambos cónyuges. Este Derecho de uso, se prolongará hasta que se proceda a instar el correspondiente Procedimiento de Liquidación de la Sociedad de Gananciales.