Acciones que interrumpen la Prescripcion en materia Penal 110 del Codigo Penal

19.08.2012 13:52

Por su parte, el artículo 110 del Código Penal, establece:
“Se interrumpirá el curso de la prescripción de la acción penal por el pronunciamiento de la sentencia, siendo condenatoria, o por requisitoria que se libre contra el reo, si éste se fugare (…).
Interrumpirán también la prescripción, la citación que como imputado practique el Ministerio Público o la instauración de la querella por parte de la víctima o de cualquier persona a los que la ley reconozca con tal carácter, y las diligencias y actuaciones procesales que le sigan, pero si el juicio sin culpa del imputado, se prolongare por un tiempo igual al de la prescripción aplicable más la mitad del mismo, se declarara prescrita la acción penal (…)”
Así, el artículo 109 del Código Penal, establece:
“Comenzará la prescripción para los hechos punibles consumados, desde el día de la perpetración; para las infracciones, intentadas o fracasadas, desde el día en que se realizó el último acto de la ejecución; y para las infracciones continuadas o permanentes, desde el día en que cesó la continuación o permanencia del hecho (…)”

Determinado lo anterior, cabe destacar que la prescripción de la acción penal corre y opera en relación con cada delito -aun cuando exista concurso entre ellos debido a que la interpretación y aplicación estrictas de las reglas del concurso, conforme lo preceptuado en el artículo 88 del Código Penal, conducen a la acumulación de penas, pero no a la de los plazos de prescripción de las acciones

En el concurso de delitos, si bien se produce la acumulación de penas, ello no implica igual operación en cuanto concierne al cómputo de los plazos de la prescripción, por lo cual éstos transcurren para cada infracción penal por separado o en paralelo. No corresponde, entonces, aplicar -o interpretar extensiva o analógicamente- en perjuicio del imputado, la solución contenida en el artículo 88 del Código Penal, antes referido, pues ésta apunta a reglar la punibilidad en el supuesto de concurso de delitos y no la extinción de la facultad de perseguir penalmente.