El Concepto de Pretensión Procesal.

26.07.2012 19:57

El concepto de pretensión procesal.

La pretensión es una declaración hecha en el plano de la realidad social mediante la cual se intenta subordinar a la propia una voluntad ajena; la insatisfacción de la pretensión, por la aparición contemporánea de una resistencia a ella, es lo que origina el conflicto intersubjetivo de intereses (que se presenta en la realidad con total prescindencia del efectivo derecho o razón que el pretendiente y el resistente tengan para fundar sus respectivas posiciones).
El traslado de esa pretensión al plano jurídico del proceso se efectúa mediante el ejercicio del derecho autónomo y abstracto de acción que, no puede ser materialmente ejercido sin estar acompañado de modo ineludible por aquella. Tal ejercicio del derecho de acción se efectúa exclusivamente mediante la presentación a la autoridad de un documento: demanda.
Los conceptos de acción, pretensión y demanda son idealmente correlativos y se apoyan en forma reciproca para explicar el fenómeno, la demanda consiste materialmente ene un documento cuya presentación al juez exterioriza el ejercicio del derecho de acción y que resulta ser el continente de un contenido necesario: la pretensión.
La demanda debe afirmar la existencia del conflicto.
Este fenómeno recibe el nombre de litigio.
La acción no puede escindirse de la pretensión.
Pretensión procesal: Es la declaración de voluntad hecha en una demanda mediante la cual el actor aspira a que el juez emita una sentencia que resuelva efectiva y favorablemente el litigio que le presenta a su conocimiento.

La clasificación de las pretensiones.

  • Pretensiones declarativas de derechos: Son aquellas mediante las cuales se intenta la declaración o la determinación del derecho a aplicar en un litigio a base de los hechos que lo configuran. Ellas admiten una triple clasificación:
    • Pretensiones simplemente declarativas o de mera declaración: Son aquellas mediante las cuales se intenta lograr del juez la simple declaración de la existencia de un derecho, satisfaciendo ello integralmente el interés del pretendiente (por ejemplo, la que tiende a establecer la falsedad de un documento o la inexistencia de un obligación, etc.).
    • Pretensiones declarativas de condena: Son aquellas mediante las cuales se intenta no sólo la declaración de la existencia de un derecho sino que también incluyen la aspiración de que el juzgador emita un mandato individualizado de condena a dar, hacer o no hacer una prestación (por ejemplo, la que tiende a logra el pago de la cosa comprada y no abonada, o que el demandado construya o no una pared, etc.).
    • Pretensiones declarativas de constitución (pretensiones constitutivas): Son aquellas mediante las cuales se intente no sólo la declaración de la existencia de un derecho sino que también incluyan la aspiración de que, como consecuencia de ella, se cree, modifique o extinga un estado jurídico (por ejemplo, la declaración e divorcio de los cónyuges constituye el estado jurídico de divorciado para cada uno de ellos, o la declaración de existencia de un hecho ilícito constituye un acreedor y un deudor por los daños ocasionados a su consecuencia, etc.).
  • Pretensiones ejecutivas: Son aquellas mediante las cuales se intenta lograr la ejecución coactiva de un derecho que ya se halla reconocido o declarado en una sentencia o en un instrumento al cual la ley le otorga carácter fehaciente (por ejemplo, la pretensión de percibir del deudor la suma de dinero a cuyo pago fue demandado judicialmente y que no abono; la de percibir el importe de una deuda cuya existencia fue reconocida en un instrumento publico, etc.).
  • Pretensiones cautelares: Son aquellas mediante las cuales se intenta logra no la declaración de un derecho ni la ejecución de un prestación sino el aseguramiento anticipado de un hecho (por ejemplo, la comprobación judicial del estado de alguna cosa en cierto lugar y tiempo) o de un derecho (por ejemplo, la garantía para el acreedor de que su deudor no perderá sus bienes como consecuencia de caer en estado de insolvencia, que imposibilitara cobrar la acreencia luego de ser declarado el derecho a hacerlo, etc.).

Cuando coexisten dos pretensiones en una misma demanda (acumulación procesal) ellas pueden ser:

  • Eventuales: La segunda pretensión se presenta para que el juez la considere y falles sólo en caso de ser desestimada la primera.
  • Sucesivas: La segunda pretensión se presenta condicionada a que sea estimada a primera. (Eventualidad impropia o subsidiariedad).
  • Alternativas: La segunda pretensión se presenta también en forma principal a fin de que sea estimada ella o la primera, indistintamente.

Los elementos de la pretensión procesal.

Toda pretensión procesal implica la afirmación de la existencia de una realidad jurídica con motivo de un acaecimiento de trascendencia para el derecho.
Toda pretensión admite ser descompuesta para su estudio en los distintos elementos que la conforman:

  • Los sujetos: Siempre son dos los sujetos que la componen. No es posible concebir racionalmente la figura de un acreedor sin el correlativo deudor y viceversa.

La referencia a un sujeto cualquiera de la relación no esta vinculada exclusivamente con la persona física determinada que inviste ese carácter sino, con la calidad jurídica que elle exhibe. La idea de persona del acreedor comprende la de sus sucesores a titulo singular y universal y, eventualmente, a su sustituto.
Los sujetos de la acción son el actor (pretendiente) y el demandado (aquel respecto de quien se pretende).

  • El objeto de la pretensión: Es obtener de la autoridad (juez o árbitro) una resolución con contenido favorable a la petición hecha en la demanda.
  • La causa de la pretensión: Se entiende por causa de la relación la concreta interferencia íntersubjetiva que la ocasiona.

Esta concepción unitaria se descompone en dos subelementos cuando se la analiza respecto de la pretensión procesal: el primero de ellos, esta constituido por el hecho invocado en la demanda; y el segundo, es la imputación jurídica que el actor efectúa al demandado con motivo de aquel hecho.
Se advierte la importancia de efectuar la descomposición de la causa en hecho e imputación jurídica: ambos lo harán por diferentes calidades jurídicas.

Preguntas

Acción

Pretensión

¿Entre quienes? (sujetos)

Actor y autoridad (juez o arbitro)

Actor y demandado

¿Para que? (objeto)

Lograr la apertura y posterior desarrollo de un proceso

Lograr la emisión de una sentencia (objeto del proceso) favorable al interés del pretendiente

¿Por qué? (causa)

Mantenimiento de la paz social y de la armónica convivencia mediante la erradicación de la fuerza ilegitima

Hecho que origina el conflicto en el plano de la realidad social cuya existencia se afirma en la demanda (plano jurídico del proceso) mas la imputación jurídica que el pretendiente hace contra aquel respecto de quien se pretende, a base del hecho con trascendencia en el derecho

La comparación de pretensiones procesales y sus efectos.

Cuatro premisas básicas corresponde afirmar antes que todo:

  • Por obvias razones que hacen a la convivencia pacifica y armoniosa de los integrantes de una comunidad dada, es menester que una vez resuelta por la autoridad una pretensión litigiosa, su decisión sea definitiva, impidiéndose así reabrir útilmente la discusión que la origino.
  • De mismo modo, no resulta bueno para el mantenimiento de la paz social la coexistencia de dos demandas con base en la misma exacta pretensión, pues podría ocurrir eventualmente que ellas obtuvieran sendas decisiones contradictorias, con la consiguiente creación de un verdadero caos jurídico.
  • Por similares razones, siempre que una misma causa pretendo sea el sustento de dos o mas pretensiones (concurrentes o antagónicas), deben se necesariamente tramitadas y decididas en un solo procedimiento.
  • Finalmente, en otras ocasiones y aunque no de modo necesario, resulta conveniente tramitar en un mismo y único procedimiento varios procesos originados por pretensiones que se encuentran estrechamente vinculadas entre si.

Las tres primeras premisas son el fundamento de la seguridad jurídica. La última constituye la economía y celeridad en los trámites.
Del principio de seguridad se sigue que no puede admitirse la existencia contemporánea o sucesiva de dos litigios con la misma exacta pretensión y que no pueden emitirse decisiones diferentes acerca de una misma exacta pretensión o de pretensiones antagónicas.
De los principios de economía y celeridad se extrae la conveniencia de tramitar simultáneamente diversas pretensiones.
Para su aplicación a un caso determinado y con la finalidad de evitar la duplicidad de procesos sobre la misma pretensión así como la coexistencia de decisiones contradictorias. Puede se necesario efectuar una tarea de comparación de distintas pretensiones entre si.
Véanse ahora los diferentes casos:

  • Indiferencia de pretensiones: Supóngase que Pedro reclama a Diego la restitución de un dinero entregado en mutuo. Si se compara esta pretensión con otra en la cual Juan pretende que Pablo le devuelva la finca que le entregara en comodato, cabe concluir que entre ambas pretensiones no existe elemento alguno en común: son distintos los sujetos (Pedro Diego por un lado; Juan y Pablo por el otro), los objetos pretendidos y la causa (los hechos y las imputaciones jurídicas).

Estas dos pretensiones son indiferentes e independientes y para nada sirven a los efectos de esta explicación.

  • Identidad de pretensiones: El mismo Pedro reclama del mismo Diego la restitución del mismo dinero dado en el mismo mutuo.

Esta simple compulsa por virtud de la cual se advierte que coinciden perfecta y acabadamente todos y cada uno de los elementos conocidos, permite decir que las pretensiones comparadas son idénticas.

  • Conexidad de pretensiones: Toda vez que al comparar pretensiones litigiosas coincidan por lo menos uno y como máximo dos de los elementos tradicionales, se dice que media entre ellas una relación de conexidad que puede ser subjetiva, objetiva, causal, subjetivo-causal y objetivo-causal.
    • Conexidad subjetiva: Supóngase que Pedro reclama a Diego la restitución de un dinero dado en mutuo y que, contemporáneamente, el mismo Pedro reclama al mismo Diego la devolución de una cosa entregada en comodato.

Enfrentando una pretensión con la otra, se advierte que coinciden exactamente los sujetos, en tanto que difieren los restantes elementos: objeto y causa. Este fenómeno en el cual coinciden solo dos sujetos ubicados en la misma posición y no los restantes elementos, recibe la denominación de Conexidad subjetiva.

    • Conexidad objetiva: Supóngase que Pedro reclama a Diego la restitución de la posesión de una finca usurpada y, al mismo tiempo, Juan reclama al mismo Diego la misma finca, que le compro.

Colocando nuevamente una pretensión frente a otra, se puede ver que no coinciden los sujetos, pero si el objeto pretendido.
Este fenómeno en el cual coinciden exactamente el objeto pretendido y no los sujetos ni la causa, recibe la denominación de conexidad subjetiva.
Este tipo de conexidad puede presentarse por identidad del objeto y por incompatibilidad del objeto.

    • Conexidad causal: Supóngase que en un mismo acto, Juan y Diego obtienen de Pedro un préstamo de dinero, comprometiéndose ambos a devolverlo por partes iguales. A base de ello, y por falta de pago, Pedro reclama a Juan la restitución de su parte y, al mismo tiempo, el mismo Pedro reclama a Diego la restitución de la suya.

Comparando ambas pretensiones se advierte que Pedro está en la posición actora en ambas pretensiones, en tanto que son distintos los demandados.
Este fenómeno en el cual coinciden solo la causa, y no los sujetos ni el objeto, recibe el nombre de conexidad causal.

    • Conexidad mixta objetivo-causal: Supóngase que Pedro reclama ser considerado hijo del matrimonio formado por Diego y Maria, por haber sido concebido y nacido luego del casamiento de ellos; para esto, deduce sendas pretensiones por separado. En razón de que se pretende filiación matrimonial y no otra, la relación jurídica afirmada en las respectivas demandas es inescindible: debe darse necesariamente respecto de Diego y de Maria, y no respecto de alguno cualesquiera de ellos en forma individual.

Si se comparan ambas pretensiones, se puede ver que el elemento subjetivo no es idéntico; aunque el actor sea el mismo en las dos pretensiones, son distintos los demandados. Pero también se ve que el objeto y la causa de ambas pretensiones son idénticos.
Este fenómeno muestra una conexidad mixta objetivo-causal y se presenta en todo supuesto de relación jurídica inescindible.

    • Conexidad mixta subjetivo-causal: Supóngase que Pedro reclama a Diego el cumplimiento de un contrato; contemporáneamente, el mismo Diego pretende respecto del mismo Pedro que se declare la nulidad de mismo contrato.

Comparando las pretensiones se ve que los sujetos son las mismas exactas personas, pero que se hallan en posiciones procesales invertidas. Que los objetos son diferentes pero que la causa es la misma.
Este fenómeno muestra una conexidad subjetivo-causal.

  • Afinidad de pretensiones: Supóngase que Pedro, dependiente de Diego, ocasiona un daño a Juan en una accidente de transito. Por tal razón, Juan pretende que Pedro le indemnice los gastos efectivamente abonados para lograr su curación y, contemporáneamente, que Diego le indemnice el daño moral sufrido.

Comparando ambas pretensiones se advierte que los sujetos no son idénticos y que los objetos pretendidos son diferentes. Pero también se ve que si el hecho causante del daño es el mismo, no lo es la imputación jurídica que sustenta cada pretensión: aunque los sujetos no son idénticos, siempre hay un sujeto en común en las diferentes pretensiones. Además es idéntico el hecho que fundamenta la pretensión, pero es distinta la imputación jurídica que se hace a cada uno de los demandados. Esta figura recibe la denominación de afinidad.