La Demanda Judicial

26.07.2012 20:06

La demanda judicial

El concepto de demanda.

Demanda: El documento cuya presentación a la autoridad (juez o arbitro) tiene como objeto lograr de ésta la iniciación de un procedimiento para sustanciar en él tantos procesos como pretensiones tenga el demandante para ser satisfechas por persona distinta a dicha autoridad.
Se trata de la materialización del ejercicio de la instancia conocida como acción procesal y tiene por objeto lograr la formación de un proceso.
La demanda es siempre el acto que provocara la iniciación de un procedimiento necesario para sustanciar un proceso (principal, incidental o accidental).

El contenido de la demanda y sus requisitos.

No se puede concebir una demanda sin una pretensión.
La demanda es una suerte de carta dirigida a la autoridad (juez o arbitro) que debe contener necesariamente una pretensión a base de la simple afirmación de un litigio, con adecuada especificación de las circunstancias recién referidas: quien, contra quien, que, y porque se insta.
Requisitos a cumplimentar por el actor para que la demanda sea admisible y eficaz:
Requisitos intrínsecos (regulan el contenido de la demanda):

  • El nombre y el domicilio (real) del demandante.
  • El nombre y el domicilio (real) del demandado.
  • La cosa demandada, designándola con toda exactitud.
  • Los hechos en que se funda, explicados claramente.
  • El derecho expuesto sucintamente, evitando repeticiones innecesarias.
  • La petición en términos claros y positivos.
  • Debe precisar el monto reclamado (cuando se pretende una suma de dinero).

Requisitos extrínsecos:
Comunes a toda presentación:

  • Debe efectuarse por escrito en original o en formulario impreso o fotocopiado sobre fondo blanco y con caracteres negros indelebles, mediante procedimientos que permitan su fácil lectura.
  • Redactada en idioma nacional.
  • Con tinta negra.
  • Encabezada con una sucinta expresión de su objeto.
  • Sin contener claros sin cerrar ni abreviaturas; sin raspaduras, testados, enmiendas o interlineados sin salvar en el propio escrito con la misma maquina o de puño y letra del interesado.
  • Con cantidades escritas en letras.
  • Si la presentación se efectúa a nombre de un tercero, con la indicación precisa de la representación que se inviste y acompañado de los documentos que la acrediten.
  • Además, debe tener la firma del presentante; cuando la firma es a ruego, debe contener la atestación de funcionario competente de que el firmante ha sido autorizado para ello en su presencia o que la autorización ha sido ratificada ante él.

Propios de la demanda:

  • Debe ser acompañada de la prueba documental que obre en poder del actor o, en su defecto, de la indicación de su contenido, archivo, oficina pública y persona en cuyo poder se encuentre y tantas copias firmadas (de la demanda y de los documentos adjuntos) como partes hayan de intervenir en el proceso. Cuando los documentos están redactados en idioma extranjero, debe acompañarse también su traducción realizada por traductor público matriculado.
  • Debe contener la constitución de un domicilio ad litem (a los efectos del proceso) dentro de un cierto perímetro respecto del lugar que sea asiento del respectivo juez.
  • Debe llevar la firma de un letrado.

Los presupuestos de la demanda.

Son presupuestos de la demanda las condiciones que debe cumplir el actor al momento de instar para obtener de la autoridad (juez o arbitro) la iniciación de un procedimiento que resulte eficaz para sustanciar en el un proceso.

  • Competencia de la autoridad que recibe el instar:

Competencia: Atribución de funciones que excluyentemente otorgan la ley o la convención a ciertas determinadas personas que actúan en carácter de autoridad respecto de otras ciertas y determinadas o indeterminadas personas.
Si llegado el caso, el juez actuante no advierte liminarmente su incompetencia, el demandado podrá plantear en su momento la correspondiente cuestión (declinatoria o inhibitoria) en procura de lograr la plena vigencia del presupuesto, que no mira hacia la existencia misma del proceso como tal sino a su utilidad como medio para la heterocomposición del litigio.

  • Capacidad procesal del actor:

Toda persona tiene capacidad jurídica para ser parte de un proceso; pero esto no significa que ella pueda actuar siempre y sin más en sede judicial o arbitral. Para efectuar tal actividad personalmente debe tener la capacidad civil común: ha de poder contraer obligaciones por si misma.
No pueden actuar por si mismos los menores impúberes, los dementes, los sordomudos que no saben darse a entender por escrito, etc., por carecer de legitimación procesal.
Cuando tal cosa ocurre en un proceso, este existe como tal pero no será eficaz para lograr la heterocomposición del litigio. Por eso es que el juez (o el arbitro) tiene que velar por el logro de dicha eficacia y, por tanto, cuando se advierte el defecto, de ordenar que la parte incapaz que actúa por si misma sin poder hacerlo integre su participación con una adecuada representación. Cuando ello no ocurre, la parte contraria puede exigir la vigencia del presupuesto de marras mediante la excepción de falta de personalidad.

  • Adecuada representación del actor:

Debe analizarse desde una doble óptica:

  • Como un necesario complemento del anteriormente tratado, cuando se trata de suplir la incapacidad civil del actor mediante su respectivo representante legal.
  • En forma autónoma, cuando el actor es civilmente capaz pero no actúa personalmente en el proceso sino por medio de un representante convencional (mandatario judicial o procurador).

El representante debe acreditar cabalmente su calidad de tal a fin de que el proceso pueda desarrollarse con el objeto de lograr la eficaz heterocomposición del litigio; si esto no ocurre, la parte contraria puede exigir la vigencia del presupuesto de marras mediante la excepción de falta de personería.

  • Adecuado derecho de postulación en el actor:

Aunque la persona que insta sea civilmente capaz para ser parte procesal (presupuesto de la acción) y procesalmente capaz para actuar por si misma en el juicio (presupuesto de la demanda) no siempre le reconoce la ley el derecho de postular directamente ente la autoridad: en numerosas ocasiones la exige la asistencia de un letrado.
El estado intenta asegurar a quien insta un correcto ejercicio del derecho de defensa en juicio.
La ley establece un doble régimen de asistencia del interesado:

  • Le permite estar en juicio bajo la dirección de un letrado, la parte puede cumplir por si los actos del proceso, pero aconsejada por su defensor abogado, quien expone al juez, y técnicamente, las razones que aduce la parte.
  • Le permite estar en juicio mediante la representación que de ella ejerce un letrado, lo que significa que la parte no puede cumplir actos procesales sino a través del abogado, quien provee al mismo tiempo a su defensa.
  • Demanda que reúna los requisitos legales (debida demanda):

La ley exige que la demanda posea un contenido pretensional preciso e inequívoco que permita al demandado saber con toda claridad quien, de quien, que y porque se pretende.
El actor debe cumplir de modo estricto los requisitos (intrínsecos y extrínsecos).
Caso de no respetarse este presupuesto el demandado puede reclamar su vigencia mediando la excepción del defecto legal en el momento de proponer la demanda.

  • Correcta acumulación de pretensiones:

Las leyes procesales en general sujetan a tres requisitos la posibilidad de que el actor acumule sus pretensiones contra el mismo demandado:

  • Que no sean contrarias entre si, de modo que por la elección de una quede excluida la otra.
  • Que correspondan a la competencia del mismo juez.
  • Que puedan sustanciarse por los mismos trámites.

Cuando esto no ocurre, es deber del juez señalar el defecto antes de admitir la demanda y, si el no lo advierte, el demandado puede oponerse a la acumulación mediante la excepción de defecto legal en el modo de proponer la demanda.

Los efectos jurídicos de la demanda.

  • Efectos de la presentación de la demanda: Desde el momento mismo en el cual el actor presenta su demanda a la autoridad, se producen los siguientes efectos:
    • Sustanciales:
      • Interrumpe el curso de la prescripción: Aunque la demanda contenga defectos, la autoridad sea incompetente o el actor carezca de capacidad procesal.
      • Determina la pérdida provisoria de la posibilidad de entablar juicio petitorio: cuando se deduce pretensión posesoria.
      • Determina que la autoridad que recibe la instancia y los letrados que la suscriben no puedan comprar la cosa litigiosa.
      • Determina que la autoridad que recibe la instancia no pueda ser cesionaria del derecho litigioso.
    • Procesales:
      • Fija respecto del actor la competencia subjetiva de la autoridad: Que ya no podrá ser recusada sino por causa sobreviviente.
      • Efectiviza una prorroga o una propuesta de prorroga de competencia territorial: Cuando ello esta autorizado en la ley.
      • Genera en la autoridad el deber de proveer la instancia: (admitiéndola o rechazándola) y lo coloca ante el deber de pronunciarse acerca de su competencia.
  • Efecto procesal de la admisión de la demanda por la autoridad:
    • Crea el estado de litispendencia.
  • Efectos de la notificación de la demanda:
    • Sustanciales:
      • Constituye en mora al demandado: Si es que no lo estaba desde antes respecto de obligaciones que carecen de plazo convenido pero que resulta tácitamente de la naturaleza y circunstancias de aquellas y respecto de los frutos percibidos por el poseedor de buna fe.
      • Determina la elección del actor respecto de la prestación debida: Por virtud de obligaciones alternativas.
      • Extingue el derecho de reclamar útilmente una de las posibles pretensiones: Contempladas en el código civil, por virtud de la elección que acuerda el código civil.
    • Procesales:
      • Extingue el derecho del actor de desistir unilateralmente del proceso: A partir de la notificación, podrá hacerlo solo con la previa conformidad (expresa o tacita) de demandado.
      • Extingue el derecho del actor a modificar su pretensión.